LA CARPETA

Desde que murió su madre tenemos en nuestro dormitorio el retrato de su padre, ese retrato y una carpeta con fotos, cartas y recortes de diario del año 1947, fueron de las pocas cosas que mi mujer quiso guardar.

Muchas veces le he escuchado relatar los viajes que, junto a su madre y hermano menor, hacían para visitar al padre enfermo e internado en el Hospital Militar quien, producto de un cáncer, falleció cuando ella tenía tan solo siete años.

El Teniente Coronel, Lisandro Latorre Zúñiga, Director del Instituto de Biología y Farmacia, a la fecha de su defunción, no murió de cáncer, probablemente murió de pena. Un dolor y una pena que nace aquel día aciago e inesperado, como suele suceder con la muerte, cuando le avisan que su hijo ha sufrido un accidente, se encuentra gravemente herido, a consecuencia de lo cual fallece.

¿Qué fue lo que pasó aquel día, 20 de octubre de 1947, en el Regimiento Coraceros de Viña del Mar?.

En ese mismo regimiento, pocos meses después, el 5 de febrero de 1949, el Capitán Alberto Larraguibel, montando su caballo Huaso batía el record mundial de salto, con una altura de 2,47 metros.

Más de cinco mil personas presenciaron ese evento. Tal vez, algunos de ellos aún recordaban los hechos ocurridos casi dos años atrás en ese mismo recinto, que terminaron con la vida de un joven de 18 años, Hernán Latorre González, Brigadier Subalférez de la Escuela Militar.

¿Dónde estaba en esa fecha el ex Teniente Carlos Pizarro, conocido en las justas hípicas militares como uno de los mejores campeones de salto?. Probablemente se imaginaba y sentía que, si no hubiera sido por lo que pasó el lunes 20 de octubre del 47, ese salto debiera haberlo realizado él. Mal que mal, ese fin de semana, conduciendo al caballo Huaso, había batido el récord nacional con 2,20 metros.

Pero la vida es así, todos somos, actores y espectadores de la misma tragedia, cualquier hecho, por pequeño o insignificante que sea, cambia el curso de las cosas. Un impulso, un deseo no contenido, una mirada equivocada, desata una tragedia y modifica por completo el rumbo tranquilo en las aguas quietas por las cuales deseamos que transcurra nuestra vida.

Lisandro Latorre Zúñiga, nació en Antofagasta el 18 de febrero de 1899, el mayor de cuatro hermanos, tres hombres y una mujer. Su padre, Lisandro Latorre Arancibia, oficial del ejército de Chile, prestó servicios durante la guerra del Pacífico.

La familia Latorre Zúñiga se afinca en Chillán, ciudad donde los jóvenes estudian y posteriormente se trasladarán a Santiago para realizar sus estudios universitarios. Lisandro Latorre, estudia Farmacia en la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile y recibe el título de Farmacéutico y es en esta calidad que ingresa al Ejército, siguiendo de alguna forma los pasos de su padre, tal vez buscando en esa institución los valores de compañerismo, justicia, compromiso, lealtad que fueron durante su vida, tanto estudiantil como profesional, lo que llevaron a Lisandro Latorre a involucrarse en distintas causas y actividades, desde reclamar como dirigente estudiantil por la designación de un profesor que no cumplía a cabalidad con los conocimientos y calidad pedagógica que los alumnos requerían, hasta luchar por los derechos de los “Boticarios” en Chile, o involucrarse como dirigente de la Federación de Fútbol.

Probablemente, Lisandro Latorre encontró en algunos compañeros del Ejército lo que para él era importante, en cuanto a ese valor supremo que es la justicia, esa que una vez que las cosas se han trastocado por actos irracionales, permite encauzar y dar la tranquilidad que se ha cumplido con el deber, tal vez no la encontró, y esa lucha, seguramente, fue la que paulatinamente debilitó su sistema inmunológico, permitiendo que se propagaran por su cuerpo las células cancerígenas.

Un año después de los acontecimientos de octubre del 47, publica, en el diario La Nación, la invitación a una misa en recuerdo de su hijo con el siguiente texto:

Mañana, 20 de octubre se cumple un año de la trágica y misteriosa muerte del subalférez de la Escuela militar, Hernán Latorre González.

Se confía en que la justicia no dejará sin castigo al culpable, cuya mano criminal tronchó despiadadamente esta vida joven, llena de entusiasmo, en quien sus compañeros de la Escuela Militar, sus jefes y familiares cifraban todas sus esperanzas.

Aquel lunes, 20 de octubre de 1947, el entonces mayor del Ejército, parte a desarrollar sus actividades profesionales. Quizás caminó hasta su trabajo, para él, hombre activo, las 12 o 15 cuadras que distaban de su oficina, más la primavera, invitaban al ejercicio. Su vida personal entraba en ese remanso de aguas tranquilas que invitan a la meditación.  Se había vuelto a casar, tenía dos hijos, la mayor, una pequeña que a sus tres años le robaba el corazón y tenía con ella esa complicidad única que se logra entre padre e hija. También, debe haber tenido curiosidad por saber como le había ido a su hijo Hernán, en la Olimpíada Militar que terminaban ese fin de semana, en el Regimiento Coraceros de Viña del Mar.

En cuanto llega a su oficina le informan de los hechos ocurridos en Viña del Mar, viaja en avión y regresa en la noche a Santiago acompañando, hasta la Escuela Militar, los restos mortales de su hijo. En el camino de regreso, entre el llanto, la pena y pensar en todos las cosas que se venían encima, debe haberse hecho cientos de veces la pregunta ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?. Las explicaciones que había recibido ese día no lo tranquilizaron, excepto el que hubieran denominado a un Fiscal Militar para que investigara los hechos ocurridos en el dormitorio del teniente Pizarro.

Hernán Latorre González, nació en Santiago el 20 de mayo de 1929. Sus padres, Lisandro y Amanda se separaron cuando él tenía como 12 años. Tal vez no entendió muy bien lo que estaba pasando y porque su padre ya no viviría junto a él y a su hermana, pero en esos años, los niños no hacían preguntas complicadas a los padres.

El año 1943 debe haber sido importante para él. En medio de la segunda guerra mundial, el país no era ajeno a lo que sucedía en el resto del mundo, las noticias de la guerra, y los sones de las bandas militares que a menudo se escuchaban en la radio, impregnaban y contaminaban todo el ambiente. Si a lo anterior se suma, un abuelo y un padre militar, a nadie extrañó cuando anunció que deseaba ingresar a la Escuela Militar.

“Así, el año 1944, después de rendir brillantemente las pruebas de reglamento para el ingreso a la Escuela Militar, trasponía sus puertas un muchachito alegre, optimista y valiente; un alumno distinguido y premiado con el premio del Compañerismo en el Internado Barros Arana. La Escuela Militar adquiría en esos instantes, una joya de positivo valor”. Extracto de lo que expresó el Comandante de la Compañía de Subalférez, Capitán Eduardo Carrasco, al despedir los restos de Hernán. Además, debe haber tenido ante sus ojos las evaluaciones anuales de Hernán, que lo definían como una persona de excelente carácter, enérgico, querido por sus compañeros, sobresalientes condiciones morales, inteligente, activo, respetado por sus subalternos y que contaba con la confianza de sus superiores.

Al Subalférez Hernán Latorre González le solicitan que ponga por escrito las razones o motivos por las cuales quiere ser oficial del ejército, y escritas de su puño y letra se encuentra lo siguiente:

  • Satisfacer un lejano ideal, concebido en mí a causa del conocimiento, algo pequeño sí, que del Ejército tenía, sabía que en él había un lugar para todo aquel que, honrada y decentemente, quiere triunfar; sabía que desde el momento en que me introducía a sus filas sería más esforzado, más constante, moldearía mi carácter y, especialmente, sobre mis hombros llevaría con orgullo las tradiciones honrosas de la Patria y la responsabilidad de su defensa o integridad.
  • No tomando en cuenta la subordinación, que en nada afecta a la personalidad, deseaba libertarme económicamente de mis padres y libertarlos a ellos de la carga de un hijo.
  • En mí, es mayor el aspecto idealista que el realista … Gracias a esto he logrado sobrellevar muchos contratiempos, que sé los encontraré mayores en el transcurso de la carrera.

En el discurso de despedida, leído por el Capitán Eduardo Carrasco existe la siguiente frase, “Como verán señores un idealista como Latorre, en esta época de crudo materialismo casi no tiene cabida y es por eso que la única explicación que encuentro …, sea que Dios no quiso depararle decepciones posteriores que lo amargaran y entristecieran …”.

Carlos Pizarro Gutiérrez, lo que sabemos de él, corresponde a la información que apareció en la prensa por los acontecimientos del día 20 de octubre de 1947. No se cuenta con información sobre su vida militar, excepto que, tenía el grado de teniente, pertenecía al Regimiento Coraceros de Viña del Mar y que era considerado un eximio jinete.

La trágica y misteriosa muerte del Brigadier Subalférez Hernán Latorre González. Sin duda la muerte de Hernán Latorre González y los hechos que rodearon este suceso, causaron gran impacto en Viña del Mar, más aún porque estos habían ocurrido en el Regimiento Coraceros, orgullo de la ciudad.

Las Olimpiadas Militares que se llevaron a cabo en el Regimiento Coraceros, congregaron a militares de las Escuelas de las tres ramas, Aviación, Marina y Ejército. Dadas las dificultades de alojamiento los representantes de la Escuela Militar habían sido distribuidos en los regimientos, Maipo, Coraceros y en algunos domicilios particulares.

El teniente Carlos Pizarro, cede su habitación a su hermano, el cadete Pizarro quien la comparte con el alférez Latorre, según información extraída del diario La Unión, en su edición del 23 de octubre de 1947. Información similar aparece en el diario La Primera de ese mismo día. Esta información, es contradictoria con la publicada en el mismo diario La Primera, el 27 de octubre, en la cual se indica que el teniente Pizarro, cedió y compartió la habitación con el alférez Latorre. No se menciona a ningún hermano del teniente Pizarro.

La Unión de Valparaíso, 21 de octubre de 1947 consigna lo siguiente: “Información entregada por el coronel don Abelardo Villarroel, jefe de la Guarnición de Valparaíso y por el capitán ayudante señor Enrique Cruzat Letelier, indican que el fatal accidente se produjo a las cinco de la madrugada del lunes 20, en la pieza que ocupaba el alférez Latorre en el Regimiento Coraceros. A esa hora el joven Latorre se sintió indispuesto. Abandonó el lecho y al registrar el cajón del velador en la obscuridad tomó por el gatillo una pistola que se le disparó. La bala le perforó la frente y se alojó en la parte posterior del cráneo. Herido de muerte el joven Latorre fue trasladado a la Asistencia Pública de Viña del Mar y posteriormente al Hospital Naval de Valparaíso, donde sin recobrar el conocimiento y pese a todos los esfuerzos realizados fallece a las 17:45 horas de ese día”.

Esta era la versión oficial, esta era con seguridad la explicación que le entregaron al mayor Lisandro Latorre al momento de su arribo a Valparaíso. Esta descripción de los hechos no es plausible, carece de lógica, y debe tener una explicación.

El diario El Mercurio, en su edición del 21 de octubre, entrega más detalles que hacen aún más inverosímil la versión oficial, ya que indica que “al encontrarse indispuesto, el cadete Latorre trató de buscar un remedio en el velador, tomando una pistola del oficial a cargo de habitación, con tan mala suerte que se descargó, penetrándole un proyectil por encima del ojo izquierdo”.

En la investigación del Fiscal Militar, tres son las hipótesis que se manejan:

  • La teoría del accidente. Corresponde a la versión inicial, que no explica como un alférez de la Escuela Militar, por muy indispuesto que se encuentre, abre el cajón de un velador que no es de él, ¿a buscar un remedio?, no es capaz de reconocer una pistola y accidentalmente jala el gatillo. Tampoco explica como una bala, disparada en esas condiciones puede atravesar la frente.

Esta versión oficial inicial, no dice nada de la presencia en el dormitorio, a esa temprana hora de la mañana, del teniente Pizarro. ¿Por qué estaba él en el dormitorio que había cedido? ¿Dónde se alojó durante esos días el teniente Pizarro?. Lo más probable es que el teniente Pizarro y el subalférez Latorre compartieran la habitación, y que no había nadie más en ella, de lo contrario, esa tercera persona sería testigo de los hechos y no se menciona en ningún periódico esta situación.

Tanto los diarios La Primera, como La Nación, ambas en su edición del 27 de octubre de 1947, indican que ha sido reabierto el sumario por la muerte del alférez Hernán Latorre. El diario La Primera señala lo siguiente:

“Detenido e incomunicado en el regimiento Maipo se halla el Teniente Carlos Pizarro, del Regimiento Coraceros …” y continúa: “El detenido examen del cadáver realizado por personal competente ha permitido establecer que el disparo no penetró por la frente como al principio se creyó sino por la sien. La causa es llevada por el Fiscal Militar don Tomás Slauchder …”.

En el diario La Nación del 28 de octubre, se lee que, “el Teniente Carlos Pizarro Gutiérrez fue puesto en libertad por el Fiscal Militar, luego de prestar declaraciones en el sumario que se instruye por la muerte del alférez Hernán Latorre G”.

  • La teoría del suicidio. Esta opción podría tener cierto grado de validez. De la lectura de una agenda privada de Hernán Latorre, se podría pensar en cierta melancolía, dudas y contradicciones, sin embargo sus calificaciones ese año fueron las mejores. Fue uno de los 42 cadetes que conformaron el cuadro de honor de la Escuela Militar el año 1946, siendo la segunda antigüedad de su compañía. Era el capitán del equipo de esgrima, recién había participado en una competencia. Pero esto no basta para descartar esta posibilidad.

Las Noticias Gráficas, en su edición del viernes 5 de diciembre de 1947 indica que “el alférez Hernán Latorre, era uno de los mejores esgrimistas que tenía el ejército, siempre capaz de poner los impactos que dirigía su mano derecha donde el quisiese. No era zurdo. Pero el tiro que le quemó las sienes hizo blanco precisamente sobre su sien izquierda”.

  • La teoría del homicidio/homosexualidad. Esta es la alternativa que más se debe haber discutido y que tuvo graves consecuencia para Carlos Pizarro Gutiérrez.

Esta es la tesis que sustenta la familia Latorre González, y que ha sido traspasada hasta los nietos y probablemente éstos se lo contarán a sus hijos.

19 de noviembre, edición Nº 1,391 Santiago, Ultima Hora. Después de un titular FUE DETENIDO UN EX OFICIAL, informa: “Ha conmovido a todos los círculos de Valparaíso y Viña del Mar en esta capital la detención del ex Tte. Carlos Pizarro del Coraceros, quien habría sido degradado y separado del Ejército hace algunos días por habérsele comprobado repetidas y habituales prácticas de homosexualismo según se desprende del sumario que se abrió con motivo de la muerte, en su habitación del Coraceros, del subalférez Hernán Latorre”. Más adelante agrega, “que existen graves presunciones de que no se hubiera producido el deceso por un accidente casual, sino a consecuencia de una lucha entablada entre el muerto y el detenido de hoy quien habría sido impulsado por su vicio a atacar a su compañero de pieza”.

21 de noviembre, Las Ultimas Noticias: “Detuvieron al presunto asesino del Alférez Latorre González: se investigará a fondo extraño caso”. Además, en el desarrollo de la noticia indica que “Carlos Pizarro fue acusado de homosexual, habiéndosele comprobado repetidas prácticas de que hizo víctima a personal de ese Regimiento”. Posteriormente agrega “Sin lugar a dudas la noche del 20 de octubre hubo lucha en el interior de la pieza que ocupaban Latorre y Pizarro, y que se llegaría a establecer que el primero de los nombrados, al ser atacado por el sátiro, impulsado por su vicio presentó seria resistencia, entablándose luego la lucha que motivó el disparo que produjo el deceso del joven oficial…”.

26 de noviembre, La Hora. DEGRADADO EL Tte. PIZARRO EN EL CORACEROS, Valparaíso, 26 – (Corresponsal) – “Por su actuación en relación con la extraña muerte del Brigadier de la Escuela Militar, señor Latorre, en el patio del cuartel y estando reunida la tropa y oficialidad del Coraceros, en Viña del Mar, fue degradado el Teniente Carlos Pizarro, conocido en las justas hípicas militares como uno de los mejores campeones de salto.

La justicia militar sigue ahora un sumario contra el aludido ex oficial de nuestro Ejército”.

Este artículo de un diario, es el documento oficial con el que cuenta Lisandro Latorre Zúñiga, de lo que ha ocurrido con el asesino de su hijo.

¿Cuál fue la actuación de Pizarro que llevó a su degradación?, ¿actos homosexuales?, ¿por haber dado muerte a Hernán? ¿por ambos hechos?.

2 de diciembre. Extracto de carta de Lisandro Latorre a su amigo Hidalgo Ceballos.

“He leído tu carta con verdadera devoción …

Son los golpes traidores que nos depara el Destino y ojalá nunca lleguen en forma tan cruel y dolorosa a herir en esa forma a un padre, que mira su existencia un tanto cansada a través de las pupilas alegres y juguetonas del hijo que se levanta alegre y confiado como una prolongación generosa de nuestra propia sangre …

Mi mente atormentada por este sufrimiento demasiado fuerte, no me permite decirte todo lo que yo quisiera en señal de agradecimiento …”

2 de diciembre, carta de Lisandro Latorre a su primo Jorge Ewing

Responde la carta del 24 de noviembre y añade: “También recibí carta del tío Julio (Delaveau) por la cual manifiesta que aún es prematuro hacerse parte del Sumario por no haber hechos concretos sobre el particular” y termina pidiendo que “le confirmen la noticia que aparece en la prensa, en cuanto a que Pizarro fue degradado en presencia de todo el Regimiento”.

En la carpeta, no hay respuesta a esta carta.

2 de diciembre, carta de Lisandro Latorre a Julio Delaveau

Lisandro Latorre “agradece a Delaveau, por la preocupación en la desgracia que lo aflige”. Además tiene dudas de lo que pasó, ya que está consciente que “la prensa como cada persona con la que habla, amolda los hechos a lo que ha oído o a su imaginación”.

Él, ha continuado tratando de conocer detalles de lo que pasó. Se entrevista con el Comandante en Jefe del Ejército, quien le informa que Pizarro había designado como abogado a un ex oficial del Ejército y que él debiera hacer “lo que estime conveniente para sancionar en la forma más severa al delincuente”.

La carta termina indicando que, “ninguna autoridad militar ha desmentido que Pizarro fue degradado a Regimiento formado”.

En la carpeta, no hay respuesta a esta carta.

En la carpeta no hay ningún documento que indique que Lisandro Latorre Zúñiga se hiciera parte del sumario. ¿No se hizo parte?, ¿por qué?, ¿le aseguraron que se iba a hacer justicia?, ¿lo mal aconsejaron?, ¿lo coaccionaron?.

5 de diciembre, Las Noticias Gráficas. Este día aparecen tres noticias relacionadas con los hechos del 20 de octubre:

– 3 congrios acusan de corruptor al Teniente Pizarro, del Coraceros

El artículo detalla que tres conscriptos declararon ante el Fiscal Militar y que según el periodista, Raúl Morales Alvarez, “las declaraciones de estas personas son substanciales y convincentes. Dijeron sin ambages que el teniente Pizarro era muy raro, se le ocurrían estas cosas y también las otras, nosotros estábamos acostumbrados y le hacíamos caso”. Más adelante el periodista comenta que “el teniente Pizarro era un homosexual con uniforme, alguien que se aprovechaba de su mando militar para ejercer su verdadera personalidad de invertido, lo cual lo hacía de noche”.

¿Es creíble esta versión?. El siguiente artículo da más luces sobre este tema.

– El examen psiquiatra reveló que Pizarro no es invertido

En este artículo se señala que “el Tribunal Militar contrató al médico psiquiatra peruano, que hace 17 años está viviendo en Valparaíso, Sebastián Llorente, para que junto con el doctor Arce Molina, le efectuaran a Pizarro un examen clínico con el fin de determinar si Pizarro era o no homosexual, según habían declarado tres de sus soldados”.

“El psiquiatra, entrevistado por LNG, entrega una detallada explicación del procedimiento que siguió para determinar la inclinación sexual de Pizarro. Según Llorente le inyectó a Pizarro una dosis de “pentotal sódico”, quien bajo los efectos de este barbitúrico, se pudo comprobar que Pizarro solo mostró perfiles varoniles”.

En algunos artículos de prensa se destaca el celo del Fiscal Militar en cuanto a mantener el secreto del sumario. Un primo de Lisandro Latorre, le indica que es muy difícil obtener información en la fiscalía y que los civiles no son bien vistos y que ni siquiera los altos oficiales del ejército tienen acceso al sumario. ¿Por qué un siquiatra entrega información tan detallada a un periodista?. Lo más probable es que este médico haya sido contratado por la defensa de Pizarro y no por el Fiscal. ¿Cuál fue la opinión del otro médico?.

– Pizarro fue como Dreyfus

En la página 16 se puede encontrar el siguiente artículo:

“La sensacional revelación hecha por el doctor Llorente, demostrando que el ex teniente Pizarro “no era homosexual” … No sólo establece que el ex oficial fue víctima de una monstruosa calumnia, por cuya causa, como Dreyfus, el de la Isla del Diablo, perdió su carrera, sino que también coloca nuevas sombras de misterio sobre la muerte del Alférez Latorre, ¿Cómo murió? ¿Se suicidó, lo mataron o qué? …”

Tres artículos, el mismo día y en el mismo periódico. Uno con declaraciones de soldados que acusan a Pizarro de homosexual y abusador y otros dos que tratan de demostrar lo contrario y desmentirlos. ¿Por qué declararon los soldados?, ¿fueron obligados y por quién?.¿Quién podría tener interés de inventar esa calumnia?

En general, los jueces no aceptan las declaraciones de personas que están bajo la influencia del pentotal sódico.

¿Cuánto pesó en la decisión final de los jueces militares el informe del siquiatra Llorente?. Aparentemente fue muy importante.

21 de diciembre. A pesar de haber sido dado de baja por haber fallecido, el Ejército emite el siguiente documento.

EJERCITO DE CHILE

ESCUELA MILITAR

Por cuanto, el Subalférez Hernán Latorre G. durante el año 1947, por sus condiciones, se distinguió como “Deportista Escogido” en la rama de Esgrima de sable vengo en conferirle el presente Diploma.

Santiago, 21 de Diciembre de 1947

Firmado por: Julio Moreno J., Subdirector y Carlos Meirelles G., Director

Algún día de fines de mayo o inicio de junio de 1948. Carlos Pizarro Gutiérrez, Ex Teniente del Ejército, publica el siguiente texto.

“A MIS AMIGOS CIVILES Y MILITARES

La I. Corte marcial, el más alto Tribunal Militar, dictó el 20 de mayo de 1948, en el proceso 3277/47 seguido en mi contra, escrito a fs 279, el auto siguiente:

“Vistos: Sustituyendo la cita del art. 409 Nº 1 del C.P. penal, por la del art. 408 nº 1 del mismo cuerpo de leyes. Y teniendo presente, además, QUE EN EL PROCESO NO APARECEN PRESUNCIONES DE QUE SE HAYAN VERIFICADO LOS HECHOS QUE DIERON MOTIVO A LA FORMACION DE CAUSA, se aprueba la resolución consultada de 30 de marzo último, escrita a fs. 254, con declaración de que el sobreseimiento que se decreta en esta causa es DEFINITIVO. Anótese y devuélvase. Firmados: J. M. Castro – Miguel Barros de la Barra – Raúl Magallanes B. – Manuel Ugarte M. – Proveído por la Iltma. Corte. – Firmado: Renato Astroza, Secretario”.

La sentencia insertada precedentemente se encuentra firme y está ejecutoriada. Tiene el mérito de cosa juzgada. Hoy la exhibo públicamente a mis amigos civiles y militares, a quienes, en las amargas circunstancias a que fui arrastrado por la calumnia soez, pedí tuvieran la paciencia necesaria y se abstuvieran de prejuzgar en tanto los Tribunales no fallaran la causa. La justicia ha llegado: SOY INOCENTE.

Víctima de una vil calumnia, fui procesado por el II Juzgado Militar, encarcelado como vulgar delincuente, y luego separado del Ejército, bajo el peso de la más infame acusación y de la cual se hizo escarnio. Sufrí toda clase de humillaciones y se barrió el suelo con el honor de un Oficial…

Ha quedado salvado el honor del Ejército, cuyo prestigio para mi valía más que mi honra mancillada; igualmente el del … Regimiento “Coraceros”, a cuyo cuerpo de oficiales pertenecía.

Se ha administrado justicia con independencia y probidad ejemplarizadora. Honor para los Tribunales de Militares, prestigio para sus Magistrados, que se debe reconocer para bien de Chile.

Llegue a todos la expresión sincera de mi profunda gratitud muy en especial para mis amigos y compañeros para los distinguidos facultativos psiquiatras que conocieron del caso, para la Prensa, y para mis abogados que asesoraron mi defensa, sin escatimar esfuerzos hasta hacer brillar el sol esplendoroso de la justicia definitiva”.

La lectura de este inserto presenta una serie de dudas:

¿A qué calumnia se refiere por la que fue procesado y degradado?

¿Quién inventó la calumnia a que se refiere Pizarro?.

Dice que ha quedado saldado el honor del Ejército, ¿por qué demostró que no era homosexual y en esos años esa inclinación sexual no era permitida en la sociedad y menos aún en el Ejército?

¿Demostró que no tuvo participación en la muerte de Hernán Latorre, cualquiera que hayan sido las causas?

Agradece a sus siquiatras, ¿a Llorente? ¿por qué?, ¿por haber entregado un informe indicando que no era homosexual, mediante un método de dudosa aplicabilidad?

Esta Resolución No reintegra a Pizarro al Ejército.

¿Qué pasó con los soldados que declararon en contra de Pizarro?

20 de octubre de 1951, en el diario La Nación, el Teniente Coronel del Ejército de Chile, Lisandro Latorre Zúñiga, invita a una misa, en recuerdo del sensible fallecimiento del Subalférez Hernán Latorre González, a los que fueron sus compañeros, amigos y familiares, a celebrarse en la capilla del Cementerio General,

En esta invitación, don Lisandro no pide justicia, él ya sabe que no lo logrará, pero nombra a su hijo con el rango militar que tenía a la fecha de su muerte.

4 de julio de 1952, fallece, afectado por una grave dolencia el director del Instituto de Biología y Farmacia del Ejército, teniente coronel don Lisandro Latorre Zúñiga.

Seis batidores montados escoltan la carroza. En el pórtico de la necrópolis una batería del Regimiento Tacna le rindió los honores correspondientes.

LAS ULTIMA NOTICIAS, Lunes 7 de julio de 1952, extracto

Los que estuvieron en las directivas del fútbol nacional hace diez años, saben lo que valía Lisandro Latorre, teniente coronel de Ejército y deportista de alta y sana vocación, que acaba de fallecer.

Durante varios lustros prestó valiosa cooperación, especialmente para los problemas de fondo, donde eran más necesarios el criterio recto y la ecuanimidad. Presidió la Comisión de Asuntos Internacionales y estuvo en toda tarea importante, trabajando con capacidad y sobriedad.

Era de esos dirigentes que no buscan estar en el primer plano, enemigo del “bombo y del platillo”. Bondadoso, sencillo y cordial no tuvo enemigos, y ahora que se ha sabido de su muerte, se han recordado todas sus virtudes que lo hicieron un gran dirigente y un mejor amigo. En el fútbol se le recordará como un varón íntegro. Como siempre fue.

EPILOGO

La mayor parte de los hechos relatados y que guardan relación con Hernán Latorre González, han sido extraídos de una carpeta que contiene todos los antecedentes relacionados con su muerte que fue guardando su padre, Lisandro Latorre. Información de la más variada índole. Certificado de bautismo de su hijo, fotos de cuando era pequeño y adolescente, sus notas finales de segundo año básico, que lo cursó en el Colegio O’Higgins, libreta de notas y evaluaciones de su paso por la Escuela Militar, listado de las condolencias recibidas y copia de las correspondientes respuestas de agradecimientos enviadas por Lisandro Latorre .

No sé si Lisandro Latorre, logró la paz y tranquilidad en relación a la muerte de su hijo. Pienso que no. Cinco meses después que la Justicia Militar cerrara el caso, declarando inocente a Pizarro, a pesar que debe haber sabido que no había más que hacer, él, seguía clamando por justicia.

Acaso, ni los cariños, cuidados y atenciones que amorosamente le debe haber brindado su esposa, ni el disfrute que significa ver crecer a sus dos hijos, fueron suficientes para paliar el dolor, la pena por la muerte de su hijo y al hecho que no hubiera habido la justicia, que él siempre buscó en sus actos.

Para toda su familia, lo que ocurrió ese fatídico 20 de octubre de 1947 fue un homicidio, lo mató Pizarro y así fue ayer, hoy y mañana.

La teoría del accidente no tiene visos de realidad, tampoco la del suicidio. ¿Cuáles fueron las circunstancias de la muerte de Hernán Latorre González?. Lo más cierto es que hubo una pelea al interior de la habitación que compartía con Pizarro. ¿Qué motivó esta lucha?. La alternativa de la homosexualidad de Pizarro es una opción.

LA SEÑORA

Vivía, en uno de los tantos cerros del puerto. Desde la ventana de su dormitorio divisaba un pedacito de mar. Ahí estaban sus sueños, conocer otros lugares, recorrer el mundo.

A fines del siglo 19, Valparaíso era el puerto más importante del Pacífico sur, muchos de los marinos que desembarcaron ahí, olvidaron por un momento de donde venían. Se quedaron en tierra para siempre. Uno de ellos fue John, de origen inglés, se casó dos veces.

Con su segunda esposa, la que soñaba con aventuras, tuvieron cinco hijos, dos hombres y tres mujeres.

En los inicios del siglo XX, se iniciaba la explotación de una gran mina de cobre. Necesitaban gente trabajadora, John, ingeniero de profesión, entendía y conocía de máquinas. La paga era buena, incluyendo casa.

Para ella, los sueños de aventuras se iban quedando enredados entre pañales que lavar, mamaderas que preparar, cuidar cinco niños, además de atender al marido, así que conocer nuevos lugares era motivante.

Salieron un día de Valparaíso, con sus cinco hijos, algunas maletas y una canasta con comida, hacia un destino desconocido. Llegaron a Santiago, otro tren a Rancagua, finalmente un tercero, este, de trocha angosta, que iba lentamente encaramándose por el cerro, cruzando un sin número de puentes. Ellos, arriba de un carro de madera, que se quejaba por el esfuerzo de recorrer los 70 kilómetros y subir hasta los 2.100 metros de altitud para llegar a Sewell.

John, atento al sonido acompasado de la locomotora, observaba ese paisaje distinto al de Inglaterra, su tierra natal. Calculaba, cuantos kilos de dinamita fueron necesarios para transformar, lo que fue una huella de mulas en línea férrea, cuantos hombres trabajaron en esa obra, y el número de ellos que murieron en esa tarea, sin imaginarse que años más tarde él sería, uno de tantos que perdieron la vida en las faenas de la Braden Copper Company.

Ella, miraba el paisaje fascinada. Era primavera, la montaña tenía bordada en sus laderas flores de variados colores.

Llegaron al anochecer a Sewell, la ciudad de las escaleras, construida en la ladera del Cerro Negro, y que a esa fecha vivían ahí más de 14.000 personas.

John, trabajaba más de 14 horas diarias, salía muy temprano a la faena minera, volvía cansado, hambriento, sólo con deseos de comer y dormir.

Ella, desde la ventana de su dormitorio no veía el mar, pero sus sueños de aventura no habían cesado.

No era fácil salir de Sewell, el tren que bajaba a Rancagua, se utilizaba para llevar el mineral, el último carro era para pasajeros. Al regreso traía los víveres para alimentar a toda la población y también entretenerla.

Un día, se anuncia en Sewell, a viva voz con megáfonos, la presencia de Ciro el boxeador, que desafiaba a quien quisiera a enfrentarse con él. También se invitaba al público en general a presenciar el combate. No se admitían niños, así que mientras John cuidaba de los cinco hijos, su esposa fue a presenciar la lucha.

No se sabe en que circunstancia, Ciro y la esposa de John entablaron una relación de amistad, que se transformó en algo más profundo.

Mientras John trabajaba, Ciro le contaba a ella los lugares que conocía y hacia donde se dirigiría una vez que se fuera de Sewell. Fue en una de esas conversaciones en que ella le pide que la lleve, que está cansada de la vida en el campamento, cansada de subir y bajar escaleras, cansada del invierno con la ciudad cubierta de nieve, pero más aún, cansada de ver un cañadón que se perdía ahí, a sólo unos pocos kilómetros más allá.

Un día, John parte temprano al trabajo. Su esposa prepara una maleta con un poco de ropa, levanta a sus tres hijas y parte con ellas a la estación para seguir a Ciro en su vida aventurera.

En la estación, Ciro le dice que no pueden llevar a las niñas. Ella decide dejarlas ahí. Al momento de partir el tren, sólo una de las niñas corre detrás de su madre. Unos metros antes que termine el andén logra subirse al tren. Las dos hermanas de 8 y 6 años gritan, lloran y ven como su madre las ha abandonado en la estación.

En los siguientes 80 años, ninguna de las dos hermanas volvió a pronunciar su nombre ni referirse a ella como mamá. La llamaban La Señora, mordiendo con rabia y pena cada letra que pronunciaban.

 

LA SOLEDAD

Sentada, al interior de un bosque de araucarias, se encontraba la Soledad. Recogidas las piernas apoyaba su cabeza en las rodillas. Sobre sus hombros se había encaramado la Desdicha.

Al verlas, silenciosamente se acercaron la Pena y la Tristeza.

Los escasos rayos de sol que entraban al bosque huyeron cuando llegó la nube negra.

Se desató la tormenta de lágrimas saladas.

Ante tal situación apuradita llegó la Angustia.

Una red invisible comenzó a tejer el Suicidio. Mientras que escondida detrás de una gigantesca araucaria, la Muerte sonreía y se frotaba las manos.

Era tan inmenso el llanto que se formó un gran charco.

Como llegaron hasta ahí, nadie nunca lo pudo explicar. Aparecieron grillos y ranas que con su gorjeo y croar llamaron la atención de la Desdicha.

Los pitíos, turcas y chucaos que se habían quedado en silencio en señal de respeto, volvieron a cantar.

El pájaro carpintero comenzó a enviar un mensaje urgente para que se hiciera presente la Esperanza.

La Soledad le preguntó a la Razón que debía hacer. Ésta le contestó que los Sentimientos tenían la palabra.

Mientras tanto, sin que ninguno quisiera dar su brazo a torcer, la Soberbia y el Orgullo discutían quien de los dos había armado tal desaguisado. Cuando pasó delante de ellos la Mentira, la miraron en forma acusadora y ella dijo, -yo no fui-, pero nadie le creyó.

Cuando llegó la Esperanza, varios se interpusieron en su camino. Uno a uno los fue sorteando. El Odio, la Vanidad, la Venganza, el Egoísmo y su pariente el Egocentrismo, partieron hacia otros lugares en busca de nuevas presas.

Abrazadas se alejan juntas la Soledad y la Esperanza. Durante un tiempo las acompaña el Olvido, que lentamente va quedando atrás.

Antes de salir del bosque aparece el Amor. La Soledad se alegra, la Esperanza decide continuar acompañándola.

El Amor sonríe. Esta vez logró triunfar.

La Muerte, que durante todo el camino las había seguido piensa, -para mi, es sólo cuestión de oportunidad, ya llegará mi turno-, sin saber que después de su actuar, quedarán los RECUERDOS y esa será su derrota final.

DE LA “A” A LA “M” PASANDO POR LA “I”

Varios días seguidos lloviendo sobre Santiago, lo cual es inusual. Seguro que va a temblar decían las señoras. Tantos días sin poder salir en bicicleta, sin hacer ejercicio al aire libre.

Sentado en mi escritorio, frente al computador, aburrido de ver facebook y de revisar el correo, de repente veo en un estante “EL PEQUEÑO LAROUSSE ILUSTRADO”, con sus 90.000 palabras. Decido hacer una caminata por sus páginas y es así que:

En la A, me tropecé con las palabras abajo y arriba. La Real Academia Española me dice que son opuestas y me abuelo me dijo que tratándose de mi abuela le daba lo mismo, pero siempre con mucho amor.

Pasé a la B y con sorpresa encontré la palabra boga, me sorprendí por que me dijo que como era un pez me lo podía comer, mientras manejaba los remos y además que todos hablaban de mi, cuando una mujer, que visité en bicicleta, me pidió un beso y no se lo di porque me timidé, como dijo uno de mis nietos una vez.

De ahí salté a la C y escuchando a varios cantantes aprendí, que si calla el cantor calla la vida.  Es cobardía y canallada cuando del cuello solo le cuelga la guitarra y asesinan a Víctor Jara, no hay consuelo, más aún si después de cuarenta años todavía no hay castigo para los culpables de ese cruel crimen.

Cuando pasé a la D encontré, del diablo y dios dudé, además definitivamente decidí defender derecho de disentir.

Caminando por la E, llegué hasta el estrado para hablar de educación, gratuita y de calidad porque estudié en el Aplicación e ingeniería eléctrica en la Universidad Técnica del Estado.

 Cuando llegué a la F, la iba a pasar por alto y de repente encontré la felicidad y como un felino.

 Salté a la G, y al encontrar la palabra galaxia me sentí pequeño, minúsculo, casi la nada misma, y aún así soberbio, que tonto soy.

En la H, un político me dijo que la palabra honestidad se escribe con g …, algo huele a podrido en Dinamarca (se lee en Hamlet), y aquí también.

¿Quien puede pasar por la I sin tener un idilio, aunque más no sea con un ser imaginario en un lugar imaginario o internet?. Es indignante que trate de imitar al imprevisible, inalcanzable, ingenioso e ingobernable NICANOR.

La J es jodida , mezcla juventud con jubilación, jura que la vida es un juego y que la semana debiera comenzar el jueves porque después viene el viernes y de ahí el fin de semana.

En la K, me detengo, para servirme un kiwi. Además ya he recorrido muchos kilómetros y llevo encima kilos de penas y alegrías.

Después de la K, viene la L, esto si es cosa seria. La pintó Delacroix guiando al pueblo. Última palabra de una linda canción de Atahualpa Yupanqui. Gian Franco Pagliaro nos dejó como legado un hermoso himno y con el permiso de él, «Te Nombro Libertad» y no te confundo con libertinaje.

Cuando llegué a la M, puedo decir que sin maestría alguna he navegado por la mar de la vida.  Miré por el ventanal, no llovía, aunque el piso estaba algo mojado, sin desearle mal a nadie, mejor me voy a pasear en bicicleta y para no ser majadero hasta aquí no más llego.

ORDENANDO LAS IDEAS

Cuando era un niño, 10 a 12 años de edad, me encantaban los domingos por el ambiente que había en la casa. Todo era relajado, se escuchaba música, con ese sonido tan típico de las canciones antiguas. Las melodías de Agustín Lara y la voz de Gardel eran las que predominaban.

Pero habían algunos domingos, esos en que a mi madre se le ocurría que debía limpiar toda la casa, eran un loquerío. Pero no sólo había que limpiar, también se debía ordenar y esa era para mi, lo es hasta ahora, la tarea más tediosa.

Debo reconocer, que también me gustaba como quedaba la casa. Mi madre, una vez que terminaba con esta tarea la recorría entera, satisfecha con el resultado. Como no podría estar contenta, si la casa parecía como nueva, aunque el papel mural siguiera manchado y en uno de los rincones superiores de la sala de estar, despegado, a lo mejor más que antes.

Siguiendo el ejemplo de mi madre, decidí ordenar mis ideas. Eran muchas y estaban repartidas por todas partes, así que me propuse un plan.

Primero las ordené por fecha, porque a todas les puse, no sólo la del día en que apareció la idea, también la hora. Hay algunas bastante antiguas, por ejemplo:

  • 02.1953, 11 horas. Con el fin que los dardos lanzados con las cerbatanas produzcan un mayor daño a nuestros enemigos del barrio vecino, en vez de pegar la punta con saliva se debe hacer con cola fría o engrudo. Si se estima que el enemigo será muy numeroso, colocar además en la punta, un alfiler.

Para confeccionar los dardos se recomienda utilizar las hojas de los cuadernos del año escolar que recién termina, comenzando con el que tiene el ramo o la materia de la peor nota. Las hojas que sobren de ese cuaderno se pueden quemar y así olvidar lo antes posible temas desagradables, sin antes hacerse el propósito, sincero y a firme, de dedicarle el año que viene más atención a esta materia para mejorar los resultados.

En principio tuve la intención de botar esta idea, pero después la guardé por si algún día la necesitara alguno de mis nietos.

Así como esta, encontré otra y esa si que la tiré a la papelera y tenía que ver con el juego de las bolitas o canicas. En cuanto terminen de leer esta idea sabrán porque no la guardé.

  • 01.1954, 16 horas. Para ganar en el juego de las bolitas es indispensable contar con un tirito ganador. El tirito ganador es aquella bolita que el jugador utiliza, por ejemplo para jugar a la “hachita y cuarta”, a “los tres hoyitos” o a “la troya”. Se caracteriza por ser casi una esfera perfecta. Rebota muy poco cuando se juega en partes duras y permite al jugador calcular muy bien la fuerza que requiere imprimirle a la bolita para lograr su objetivo. El tirito ganador jamás se juega, se cuida, es difícil de encontrar. El mejor tirito que se conoce hasta ahora, es una bolita de bronce rellena con plomo para darle peso.

 Las bolitas de bronce se pueden encontrar como adornos del catre donde duermen las abuelas y abuelos. Si quieres tener una de esas bolitas, como primera acción, debes visitar a la abuela que tenga uno de esos catres. Tratar de ver cual de los adornos, en forma de esfera, de los verticales del catre están sueltos de manera que sea fácil sacarlos. En el caso que no haya ninguno suelto, se deberá utilizar un alicate para tratar de soltar alguno. Recuerda, sólo soltar, por ningún motivo extraer.

Una vez que ya sabes cual es la esfera que debes sacar, procede a hacer una con migas de pan los más parecido en tamaño a la que tú quieres. El siguiente paso es secar esta esfera de miga de pan y endurecerla lo más posible. Una vez que la tienes lista puedes ir a sacar tu futura bolita de bronce y reemplazarla con la esfera hecha de miga. De esta forma, la abuela se demorará un tiempo en darse cuenta que falta una bolita y no sabrá quien se la sacó. Claro que si eres nieto único y como en ese caso serías el regalón, lo mejor es pedirle uno de los adornos de su catre, con seguridad te lo dará.

Cuando tengas la bolita de bronce en tus manos la debes llevar a un lugar para que le coloquen plomo en su interior. Por ningún motivo hagas tú esa parte sin la compañía de un adulto, es muy peligroso.

Asumo que ustedes, todas personas inteligentes porque si no lo fueran no estarían leyendo este relato, ya se habrán dado cuenta de los motivos por los cuales no guardé esta idea. En caso que no fuera así, lo entendería en los lectores más jóvenes y por supuesto en las damas, que salvo excepciones, no jugaban a las bolitas. Las razones básicamente son: i) actualmente los niños no juegan a las bolitas y ii) ya no existen catres como los que usaban las abuelas de los nacidos en la década de los años 40 o con anterioridad.

En este momento nace una nueva idea. Desarrollar un software para que los niños de ahora puedan jugar en el computador a las bolitas, emboque o trompo. Además se puede usar internet para que puedan compartir con otros niños de cualquier parte del mundo. A lo mejor ayuda a disminuir los conflictos bélicos. Propongo no incluir el juego de encumbrar volantines, porque aparecerán los volantines que representarán a los países, el chilenito, el charrúa, cuyano, gaucho, guaraní, cholo, y entablarán una lucha entre ellos para tratar de mandar cortado unos a otros, lo cual en algunas zonas del planeta se hace utilizando otros tipos de implementos que no son precisamente volantines.

 Después de ordenar las ideas por fecha, procedí a leerlas todas, separándolas en distintos montones. Por ejemplo, un grupo eran las ideas de cualquier tipo que estaban obsoletas, ya sea porque la tecnología había evolucionado o bien las leyes fueron modificadas y no era posible llevarlas a cabo sin correr un alto riesgo de ir a la cárcel. Otro montón contenía las que yo pensaba que tendrían algún grado de interés.

De esta última ordenación, hay dos grupos, que por sus características considero necesario compartir.

Un grupo es el que he denominado, “EL CONJUNTO VACÍO”, contiene alrededor de 20 ideas, cada una con su fecha de días correlativos, pero no tenían la hora y lo más importante, ninguna tenía una idea descrita. Parece que quise adelantar trabajo y esperaba que fuera un mes fecundo en ideas y sin embargo no tuve ninguna.

Ahora con los años que han pasado, tengo la certeza que se puede vivir sin tener nuevas “ideas”. Eso si, ese tiempo debe ser lo más breve posible.

Otro de los montones, es el relacionado con los viajes que se deben hacer y que se consideran imperdibles, ya sea en el país o al extranjero. La verdad que el listado no es muy extenso, ha quedado largamente superado por el que tiene mi mujer, así que el mío no sirve de mucho, salvo por un viaje que lo titulé, “VIAJAR EN UN TREN”.

En síntesis, esta idea es construir una línea férrea circular, con solo cuatro estaciones. Una de las estaciones sería la de Partida o inicio del viaje, otra La Locura, la tercera sería la de los Cuerdos o Sanos de Juicio y la última la de la Muerte. He soñado muchas veces con este tren, el sueño es recurrente y me veo llegando a la estación de la Partida, donde escucho por los parlantes, –¡Vamos, vamos todos arriba, aquí todos caben, nadie sobra, negros, blancos, amarillos, jóvenes y viejos, hombres y mujeres, enfermos y sanos, niños y niñas!. ¡Son solo cuatro estaciones, el viaje vale la pena!-.

En una oportunidad soñé que iba en el tren sentado al lado de una señora que me contaba sus achaques y sus penas, tenía más de 90 años. Nadie la visitaba, vivía sola, lo único que quería era morirse para juntarse con los suyos. Cuando nos acercábamos a la estación de la Muerte, entró al carro, no se si una mujer u hombre. Debido al ropaje que llevaba no se distinguían sus formas y con una voz rara, pastosa dijo. –Se revisan todos los boletos, los pasajeros a los que les retenga el pasaje deben descender del tren-. La señora a mi lado se puso muy nerviosa. Cuando nos devolvieron los boletos ella me miró, una sonrisa iluminaba su rostro y me dijo, -nos salvamos, podemos dar otra vueltecita-.

Una vez también soñé que sentada al frente mío había una mujer, conversamos de distintos temas, poco a poco fuimos encontrando muchas afinidades. El tiempo pasaba volando. No nos dábamos cuenta de nuestro entorno. Sólo existíamos los dos, habían momentos que sobraban las palabras, nos bastaba una mirada para entendernos. El conductor del tren entra al vagón, con voz fuerte, potente, grita -¡Próxima estación La Locura, aquí descienden los enamorados!-. Nos miramos y sin decirnos palabra nos bajamos del tren. Me despierto. Extiendo mi brazo. Toco su cuerpo. Siento su respiración y me alegra que, a pesar de todos mis defectos, aún esté a mi lado.

He terminado de ordenar mis ideas. Al igual que mi madre reviso mi propia casa. La veo limpia, ordenada, quieta, serena, como si fuera nueva, a pesar que tengo menos cabello, más arrugas, las ojeras más pronunciadas, una sonrisa a veces de satisfacción y en otras oportunidades de tristeza.

CAUPOLICAN Nº 502

EL NOSTALGICO

más que noticias, recuerdos

PRIMERA CONVENCIÓN A NIVEL MUNDIAL DE PERSONAJES ESPECIALES

Gran éxito tuvo la primera convención a nivel mundial de Personajes Especiales, que se realizó en la ciudad de Santiago.  EL NOSTALGICO fue el único medio de comunicación invitado a este importante evento.

Por Francis Castle

El Barrio Italia es un sector de la comuna de Providencia que, aproximadamente, se encuentra delimitado por las calles, Rancagua por el norte, al sur Sucre, Girardi al oriente y Condell por el poniente.  Recibe su nombre por la principal arteria, Avenida Italia, que cruza de norte a sur este sector y también por el teatro Italia que por muchos años funcionó en la esquina de Av. Italia con Bilbao.

En este sector de Santiago, otrora de sencillas pero amplias viviendas de clase media, actualmente coexisten una variedad de tiendas de diseño, restaurantes, bares, museos, galerías de arte, centros comunitarios, manteniendo el carácter y encanto del barrio antiguo.

IMG_2382

Caupolicán es una de las arterias características de este barrio, concentra, entre las calles Condell y Girardi, gran cantidad de anticuarios y restauradores, cuyos negocios datan de comienzos de los años 70.

En Caupolicán Nº 502, al llegar a Girardi, se encuentra la que debe ser una de las tiendas de libros y revistas usados más grande del país, con una estimación de 25.000 libros, 15.000 revistas y la misma cantidad de discos de vinilo.  Don Héctor Lamur es el propietario de este negocio, que lo inició el año 1975, impulsado por las condiciones políticas imperantes en esa época en el país.

IMG_2385

Fue en ese local donde se llevó a cabo la primera convención a nivel mundial de Personajes Especiales.

EL NOSTALGICO único medio invitado a este evento conversó con el grupo organizador, que en esta oportunidad estuvo formado por Sandokán y su inseparable amigo, el portugués Yáñez, además de El Llanero Solitario y el indio Toro, que no abrió la boca durante toda la entrevista, Tarzán y Mandrake El Mago.

Agotados, pero muy satisfechos y felices, estaban al término del encuentro los miembros de la Comisión Organizadora de ese evento, por la gran convocatoria que tuvo el encuentro. Es cierto que faltaron muchos, dijeron.  Esperan que para la próxima oportunidad se agreguen más.

EL NOSTALGICO:  ¿Cómo nació la idea de hacer este encuentro?

Sandokán: La idea fue de Yáñez.  Estábamos un día conversando, acordándonos de nuestros días de gloria y preguntándonos que habría sido de distintos personajes como nosotros.  En un momento Yáñez me dice -¿por qué no tratamos de juntar a varios de ellos, para saber de sus vidas?-.  Y yo que prendo como pastito seco, elevé las velas de mi parao y junto a mis tigrecitos nos pusimos a navegar por el local.  A los primeros que encontré fueron a los que estamos en esta mesa y formamos la comisión organizadora.

EL NOSTALGICO:  ¿Cuál fue el criterio para seleccionar a los invitados?

Mandrake El Mago:  En un principio la idea fue invitar a todos los que lográramos contactar, sin distinción de ninguna especie.  Sandokán fue el único que se opuso, no quería invitar a ningún inglés.  Ahí tuvimos una larga discusión.  Tarzán se molestó bastante e incluso amenazó con no participar porque, si bien ha vivido gran parte de su vida en la selva, sus padres y por lo tanto él son de origen inglés.  Argumento similar en cuanto a su origen tuvo El Llanero Solitario.  En ese momento Yáñez y yo convencimos a Sandokán y llegamos al acuerdo que podían venir ingleses, con excepción de James Broocke, rajá de Sarawack, enemigo acérrimo de Sandokán.

EL NOSTALGICO:  Cuéntenme algo más de la organización, por ejemplo como lo hicieron para distribuir a los invitados en las distintas mesas.

Sandokán:  Mira, en la medida que iban llegando se acomodaban en grupos afines, por ejemplo en una mesa se sentaron juntos, Miss Marple con Sherlock Holmes, Watson y Hércules Poirot.  A propósito, este señor belga es bien pesadito, en cuanto lo saludé me dijo que para rescatar a Mariana debía haber usado menos fuerza y más células grises.  Si no hubiera sido por Yáñez que me contuvo, hubiera repartido sus células grises por todo el salón.  Cuando llegó Dick Tracy miró hacia todas las mesas y se dirigió a la de este grupo, supongo que por afinidad de profesión e idioma.

El Llanero Solitario:  Yo vi que en otra mesa estaban juntos los inmortales, esos que nunca pasan de moda, El Quijote, Hamlet y Fausto.  Mientras conversaban de temas complicados del ser o no ser, la conveniencia de vender o no el alma a Satanás y de molinos de viento, el gordito Sancho Panza a cada rato se paraba para traer a la mesa comida y jarras con sangría.  En cuanto Sancho vio entrar a Lázaro de Tormes se paró y lo llevó a su mesa.  Qué manera de reír Sancho con las aventuras de éste, especialmente cuando era el guía del no vidente.

Yáñez:  El Comisario Maigret, estuvo siempre sólo, hombre de pocas palabras, traté de conversar con él y fue inútil,   no sé a qué vino.  En cambio vi conversar animadamente a Siddhartha, con Narciso, Goldmundo, Emil Sinclair y Max Demián, parece que ellos tienen varios temas en común.

Sandokán:  Los que nunca se sentaron y estuvieron corriendo por todos lados entre medio de las mesas fueron Tom Sawyer y su amigo Huckleberry Finn.  Como si con ellos no fuera suficiente después se agregaron Papelucho y Toby, que de inmediato armó su club.  En cambio, La Pequeña Lulú se juntó con las hermanitas March, Jo, Meg, y Amy.

Mandrake El Mago:  A propósito de las hermanas March, un momento muy especial fue cuando hicimos un minuto de silencio por el fallecimiento de Beth.  A varios se nos cayeron las lágrimas al recordar ese episodio.

Yáñez:  También fue especial cuando entró Mafalda, todos se pararon y la aplaudieron.  La chica es querida en todas partes y por todos.  Ella vino con todos sus amigos, Felipe, Manolito, Susanita, Miguelito, Guille y la sin par Libertad, que la encuentro espectacular.

El Llanero Solitario:  A mi me gustó mucho el ingreso que hicieron Condorito y Yayita tomados del brazo.  También vino Che Copete, que en cuanto vio a Jo comenzó a coquetear con ella.  No me digan que no fue divertido ver a Don Chuma junto a Doña Tremebunda que traía a Washington en brazos.  Garganta de Lata no saludó a nadie, entró y se fue de inmediato al bar.

Sandokán:  Yo me quedo con la presentación de Martín Fierro.  Tremenda la habilidad para manejar las boleadoras y bailar malambo.  Eso si, a mi me costó entender su canto, era un español muy local.

Tarzán:  A mi me llamó mucho la atención la mesa de los hermanos Karamázov.  Estuvieron todo el tiempo discutiendo entre ellos, son tan distintos uno de otros.

Mandrake El Mago:  Otro momento solemne fue cuando ingresó al salón Almustafá, “El Profeta”.  Se hizo un silencio profundo y casi todos fueron de la opinión lo importante que sería que se recordara más que nunca, en estos tiempos, su mensaje.

Yáñez:  A mi me extrañó mucho que viniera Robin Hood. Es difícil encontrarlo fuera del bosque de Sherwood.

El Llanero Solitario:  Impresionante, realmente impresionante fue el ingreso de los alumnos del colegio Baretti de Italia.  Al frente el profesor Perboni, lo seguían sus cincuenta y cuatro alumnos.  El último era Garrón, muchacho de gran corazón que traía bajo el brazo algunos de los cuentos que el profesor leía cada mes.

Tarzán:  La escena más triste, al menos para mi, fue ver a Efraín sentado en un rincón del salón, leyendo y releyendo las cartas de amor que intercambió con María.

EL NOSTALGICO:  ¿Estuvo presente la Pantera Rubia?.  A mi siempre me gustó mucho.

Sandokán:  Tranquilo señor Castle, mire que ese es territorio de Tarzán.  El muchacho es celoso.

Tarzán: Ya basta con esa tontería.  El escándalo que me hizo Jane por culpa de ustedes, todavía no cree que fueron bromas.

EL NOSTALGICO: Mejor pasemos a otro tema.  ¿Me pueden decir como se las arreglaron para comunicar el evento, fijar la fecha, etc.?.

Yáñez:  Fue con el viejo método de transmisión de revista en revista y libro a libro.  Por ejemplo, con Mandrake, Tarzán y Condorito estuvimos varios años juntos en “El Okay”.  El Llanero Solitario y Dick Tracy, habían estado en otra revista.  Después nos organizamos para visitar los libros y así fuimos juntando nombres.  En cuanto a la fecha no hubo mayor problema, todos estamos en este mismo local.

EL NOSTALGICO:  No me queda más que felicitarlos por esta iniciativa y espero que si se repite este encuentro nos inviten de nuevo.  Muchas gracias por su tiempo, saludos a todas y todos.  Nos vemos en otra oportunidad, vayan a descansar, lo tienen muy merecido.

Cuando salí del recinto, estaba oscureciendo.  La temperatura era agradable y en vez de tomar un taxi para irme a la redacción de la revista decidí caminar, pensando que estos personajes y muchos otros fueron compañeros importantes en distintas etapas de mi vida.

 

LA IMPORTANCIA DE SER NEUTRINO

Damas y caballeros, por favor levanten la mano aquellos que saben lo que son los neutrinos. Nadie. No se preocupen está dentro de lo esperado.

Ahora levanten la mano los que han escuchado alguna vez en su vida la palabra neutrino. Sólo 7 levantaron la mano.

Otra pregunta. ¿Alguien puede decir a quién o quiénes se les otorgó el año 2015 el Premio Nobel de Física?. Nada de buscar en Google. Todos callados.

Ultima pregunta. ¿Sobre qué materia ha o han estado investigando él o los galardonados con el Premio Nobel de Física el año 2015?. Bien, excelente, ustedes son muy inteligentes. Efectivamente, los físicos Takaaki Kajita, de Japón y Arthur B. McDonald de Canadá recibieron el premio por sus investigaciones en el campo de los neutrinos.

Seguramente y con razón ustedes se estarán preguntando para donde voy. Yo sé adonde quiero llegar. A los neutrinos. El problema que tengo es cómo llegar a ellos. Voy a intentar un camino, puede que no sea el más directo pero es el único que puedo recorrer.

Lo primero que debemos decir es que el neutrino es una partícula subatómica, es decir súper, pero súper pequeña, pequeñísima, cuya existencia fue propuesta en 1930 por el físico Wolfgang Pauli. Por esos años los físicos tenían un problema, los modelos matemáticos estaban en contradicción con lo que a esa fecha postulaba la teoría de la física de partículas. Revisaron una y otra vez los modelos matemáticos y no encontraron ningún error. Aceptar que la teoría estuviera equivocada, era un sacrilegio. Todo se derrumbaba, a pesar de eso más de alguno llegó a decir en voz alta que se debía re plantear toda la teoría. Para salvar ese problema Pauli postuló que debía existir otra partícula, que la llamó neutrino. Esta nueva partícula, según Pauli, debía tener masa nula o muy pequeña y sería difícil de detectar. Pues bien, recién en el año 1956 se detectó por primera vez, en forma experimental, la existencia de esta partícula. En 1962 otros científicos mostraron con gran sorpresa, tanto para ellos como para la comunidad científica, que existía más de un tipo de neutrino. En el año 2000 se detectó la existencia de un tercer tipo de neutrino. Los físicos, me imagino como una forma de acercarse al mundo cotidiano, dicen que hay tres sabores de neutrinos. Como los sabores de los helados que pueden comprar en la heladería que está cerca de mi hogar. A propósito son muy buenos y hay más de tres sabores.

El neutrino se genera en todo proceso radioactivo. Es la partícula más enigmática y escurridiza de todas las que conforman la materia. Algunos físicos se refieren a ella como la partícula fantasma. Mientras más cerca han estado de ella, más se aleja el entender su comportamiento.

El Sol es una fuente inagotable de neutrinos. Estudiar y medir que pasa con los neutrinos emitidos por él, ha costado millones de dólares y horas de científicos en experimentos.

Los neutrinos tienen masa, muy poca, viajan casi a la velocidad de la luz. Atraviesan el cuerpo humano y cualquier material casi sin afectarlo. Es importante destacar el casi, porque a lo mejor ese dolor de huesos que a veces sentimos, no es que vaya a cambiar el clima si no que podría deberse a que alguno de los tres sabores de neutrinos, que provienen del Sol, o de alguna galaxia, actuaron bajo ciertas condiciones que ignoramos y produjeron ese malestar. Mal que mal el cuerpo humano es atravesado en cada segundo por miles de millones de neutrinos.

Para poder detectar y estudiar el comportamiento de los neutrinos que vienen del Sol, sin que los resultados de estos experimentos se vean afectados por otros fenómenos, los laboratorios han sido instalados a cientos o miles de metros bajo las profundidades de la tierra, en minas en desuso. Además se requiere de instalaciones inmensas, por ejemplo en el de Japón utilizan 50.000 toneladas de agua pura y en el de Canadá, mil toneladas de agua pesada.

Los experimentos de los científicos galardonados con el premio Nobel el año 2015, demostraron que los neutrinos provenientes del Sol cambian de sabor en el camino que recorren hasta llegar a la Tierra. -Qué es eso- se preguntarán ustedes. Imagínense la siguiente situación. Final de la Champions League, juegan en Wembley la catedral del fútbol, el Barcelona versus el Real Madrid. Un partido durísimo. El árbitro, de nacionalidad sueca muestra tantas tarjetas amarillas que en un momento del partido tuvo que pedir nuevas tarjetas porque ya no tenía donde anotar más nombres. Hasta los pasa pelotas que eran ingleses fueron amonestados. En el minuto 90 + 3 el partido iba igualado sin goles. El alargue era lo más probable. Pero toma la pelota el neutrino messi, se pasa a toda la defensa del Madrid, convierte el gol y al momento de levantar los brazos para festejar su hazaña se convierte en el neutrino alfonso, pero no solo eso, la camiseta del neutrino alfonso es de color azul con una “U” roja en el lado del corazón. Cuarenta mil aficionados del Barcelona aplauden a rabiar, la mayoría de ellos lloran de alegría, mientras otros tantos hinchas del Real Madrid lloran desconsoladamente. Termina el partido y cuando los jugadores del Barcelona toman en andas al neutrino alfonso, éste se convierte en el neutrino cristiano rolando. Es decir, los neutrinos no son ni chicha ni limonada como dice la canción de Víctor Jara.

No hace mucho mi hija me regaló un librito con la canción “Luchín” ilustrado por Raquel Echeñique, en el que transforma este tema de Víctor Jara en un cuento infantil. Esa canción de Víctor Jara la encuentro preciosa, de una ternura tremenda, no sé que opinan ustedes. Yo puedo entender que a muchas personas no les guste la música de este cantautor chileno, pero sólo en la medida que sea por la calidad de su obra y no por su pensamiento político. Oscar Wilde dijo que a un artista se le debe medir por su obra y no por lo que es. Él sabía de que hablaba, se tuvo que exiliar en Francia por ser homosexual.

Otro artista chileno al que normalmente se le mide por tener un pensamiento político de izquierda es Patricio Manns. Al igual que Víctor Jara tiene muchas canciones realmente preciosas que no tienen nada que ver con política. Los invito a escuchar, por ejemplo, “Valdivia en la niebla”, “Medianoche”, “Balada de los amantes del camino de Tavernay” , “Porque te amé”, entre otros temas.

Ahora sí que ustedes no entienden nada. Como pasamos o que tienen que ver los neutrinos con estos dos artistas chilenos y eso que no he mencionado a Violeta Parra. En mi opinión, si Chile tuviera rostro de mujer, debiera ser el de Violeta. Todo su trabajo artístico, cada palabra de sus canciones, o puntada de sus arpilleras y cada uno de los trazos de sus pinturas está impregnado de amor.

Volvamos a los neutrinos.

Una persona de 70 kg de peso contiene en su cuerpo alrededor de 17 miligramos de Potasio 40, que es radioactivo. Como consecuencia, emite unos 340 millones de neutrinos por día sin saberlo o notarlo. Los neutrinos interactúan débilmente, luego hay por tanto 340 millones de neutrinos por día que recorren nuestro cuerpo a velocidad cercana a la de la luz hasta los sitios más remotos del universo. A lo mejor cuando decimos que dos personas tienen química o no la tienen, lo que podría estar pasando es que los neutrinos emitidos por esos seres colisionan y como resultado de ello producen esa química positiva o negativa. Si en el futuro esto se comprobara, tendríamos que cambiar la letra de esta canción: “Son tus perjúmenes mujer los que me sulibeyan …….” por “Son tus neutrínicos mujer los que me sulibeyan ……”, lo cual no es ni romántico ni pasional. El problema es que nuestros sentidos captan una muy pequeñísima parte de los fenómenos que ocurren en el universo, por lo tanto podemos afirmar que somos todos tremendamente ignorantes y como consecuencia de esto pensamos y actuamos como si tuviéramos el conocimiento para moldear la naturaleza a nuestro antojo.

Seguramente ustedes han escuchado hablar del Big Bang. Ese instante que, según los físicos, se inicia el proceso que posteriormente resultará en el universo que hoy habitamos. El supuesto es que inmediatamente ocurrido el Big Bang, se produce la gran lucha entre la antimateria y la materia. Existía tanta de una como de otra. Las partículas de materia colisionaban con las de antimateria aniquilándose entre ellas y liberando grandes cantidades de energía. A partir de un momento dado y por causas que se desconocen, los físicos postulan que esa energía liberada comenzó a «condensarse» en forma de partículas de masa muy pequeña, que hoy se conocen como neutrinos. La materia así generada rompe el equilibrio entre ésta y la antimateria. La balanza finalmente se inclinó en favor de la materia. Si algún día se comprueba esta teoría resultaría que los neutrinos podrían ser la razón por la que yo haya podido escibir este relato, ustedes lo estén leyendo y Chile cuente entre sus ciudadanos, artistas tan grandes como Víctor Jara, Patricio Manns, Violeta Parra, entre tantos otros, además de dos premios Nobel de Literatura.

 

Referencias útiles:

http://www.abc.es/ciencia/20151006/abci-neutrinos-nobel-fisica-201510061320.html

http://www.emol.com/especiales/2014/tecnologia/columnas-astronomia/10-febrero.asp

http://www.revistadelibros.com/blogs/marchando-una-de-ciencia/el-premio-nobel-de-fisica-2015los-avatares-de-los-neutrinos-i

http://www.revistadelibros.com/blogs/marchando-una-de-ciencia/el-premio-nobel-de-fisica-2015los-avatares-de-los-neutrinos-y-ii

http://ideaglobal.cl/wp-content/uploads/2014/12/La_Particula_Divina___Leon_Lederman.pdf

 

 

ZAPATOS DE NIÑO POBRE

Mientras estábamos en la tienda ubicada, si mal no recuerdo, en la calle Huérfanos, nos preguntábamos quien sería nuestro dueño.  Todos querían pertenecer a un niño de familia rica, de esas que viven por allá arriba.  Las razones eran diversas, se trabaja poco, claro, te llevan y traen del colegio en auto, decían algunos.  Otros agregaban que, seguro que tienen más zapatos y no siempre se ponen los mismos.  No faltaba el que soñaba con fiestas y bailes

Bueno, como ustedes se imaginarán, a mí me tocó que me comprara una señora pobre, mamá de un niño pobre.  Fue a principios de año, yo estaba tranquilo, un poco aburrido en mi caja, cuando viene el vendedor y dice en voz alta, -¡ven para acá, negro del 36!-.

El muchacho introdujo su pie dentro de mí y de inmediato sentí un calorcito agradable, caminamos un poco por la tienda y él dijo -mamá estos me acomodan-.  La señora, desconfiada, quería asegurarse que todo estaba bien, apretó con mucha fuerza mi punta hasta comprobar que yo era el adecuado para su hijo.  Pasada exitosamente la prueba, salimos de la tienda y partimos en micro a la que sería mi casa por un buen tiempo.

Sentado en su cama, debajo de la cual yo pasaría muchas noches, Manuel, ese era su nombre, abre la caja y comienza a mirarme con mucho cariño, pasando cuidadosamente su mano sobre todo mi cuerpo.

¡Mamá!, grita el niño, ¿los puedo usar mañana?.  –No hijo, el domingo te los pones cuando vayamos a misa y después, en cuanto regresemos te los cambias por los viejos, recuerda que te tienen que durar todo el año-, respondió su madre.

Llegó el domingo, fuimos a misa, regresamos.  Manuel me cambió por mi compañero, me devolvió a la caja y me guardó en el ropero.  Ese era el último domingo de febrero.  Yo había escuchado que faltaba poco para que Manuel fuera a la escuela y tenía la esperanza que yo lo acompañara, sí porque ya estaba un poco aburrido de estar adentro del ropero.

Al domingo siguiente, una vez que regresamos de misa, Manuel me cambió por mi compañero, pero en esa oportunidad no me  guardó en el ropero, me dejó al lado de su cama.  Al día siguiente, Manuel debía ir al colegio y yo con él.

En el silencio de la noche, le pregunté a mi compañero como era eso de ir al colegio.  -Cansador, pero tiene sus recompensas, mejor no te digo más y averígualo por tu cuenta-, fue su respuesta.

Desde el día siguiente, acompañé a Manuel todos los días que fue al colegio, bueno, no todos, excepto un día lunes, pero eso se los cuento más tarde.

Mi primer día de colegio, fue agitado.  Partimos con Manuel y su madre muy temprano. Caminamos un par de cuadras, nos subimos a una micro.  Íbamos bien apretados, me pisaron varias veces.  Cuando nos bajamos, Manuel me miró, y en un acto que se repetiría muchas veces durante nuestra vida en común, me frotó contra la parte de atrás de su pantalón, así quedé reluciente como zapato nuevo.

Llegar al colegio como zapato nuevo no fue una buena idea.  Se acercaron a Manuel unos muchachos un poco más grandes que él y comenzaron a gritar, ¡Zapatos nuevos!, ¡zapatos nuevos! y trataban de pisarme.  Me puse muy contento porque Manuel me defendía y saltaba de un lado para otro para evitar que me hicieran daño, hasta que él ya no pudo más y me dieron varios pisotones.  Más orgulloso me sentí de Manuel, cuando le da tanta rabia que grita ¡Basta! Y levanta con fuerza su pierna derecha y yo me entierro en el culo de uno de los atacantes.  Cuál sería la sorpresa de los agresores, al ver tal decisión de Manuel que se fueron a sus salas de clase y nos dejaron tranquilos.  Antes de entrar a clases, nuevamente Manuel me hizo cariño frotándome contra sus pantalones.

Estar en la sala de clases, para mí fue siempre aburrido, sentía a Manuel inquieto, me movía de un lado a otro sin ton ni son.  Un día me dio bastante susto, porque él desabrochó los cordones y sacó sus pies fuera de mí.  Yo pensé que me iba a dejar ahí botado, no sabía cómo volver a su casa.

En cambio los recreos me gustaban, es que a mí me hicieron para eso, correr, saltar. Manuel era bueno, corría fuerte y a mi me gustaba que él ganara.  Yo trataba de ayudarlo lo más que podía, me agarraba firme al suelo, trataba de no resbalarme y cuando el cambiaba bruscamente de sentido yo me acomodaba rápidamente para que no se dañara los pies.

Lo que más me alegraba era cuando él jugaba a la pelota, yo terminaba bastante sucio, pero Manuel tenía un pañito en su escritorio y con él me limpiaba.  A veces no era suficiente con eso, entonces me lavaba con un poquito de saliva.  Así, cuando su madre lo iba a buscar a la salida del colegio, yo estaba reluciente.

Ahora les cuento porqué no fui ese día lunes al colegio, pero mejor voy en orden.

Eso pasó en la primavera.  Antes les quiero contar que un día sábado su mamá nos llevó a un parque, creo que era El Forestal, ahí habían muchos árboles y el suelo estaba cubierto de hojas, de distintos tonos de rojo y algunas amarillas.  Manuel corría de un lado a otro pisando esas hojas y yo escuchaba el sonido que hacían al resquebrajarse.  Ese fue un lindo día, lo pasamos muy bien y volvimos varias veces más a ese parque.

Manuel me cuidaba mucho, tanto que en invierno, cuando llovía me cubría con fundas de goma para que yo no me mojara, es que a mí no me gusta mucho el agua, me hacía mal, no fui hecho para eso.  Por eso que me daba susto cuando, en esos días de mucho frío, temprano camino a tomar la micro para ir al colegio, Manuel me obligaba a pisar las pozas de agua que estaban escarchadas, a él le gustaba el sonido que se producía, tanto como las imágenes que se formaban al quebrarse el hielo.

Los domingos íbamos a misa.  Antes de entrar a la iglesia, su mamá nos llevaba para que me lavaran la cara.  Primero me escobillaban, después un poco de pasta, del mismo tipo que casi todas las noches antes de acostarse me colocaba Manuel.  Después colocaban un poco de tinta y terminaban pasándome bien fuerte un paño.  Puchas que quedaba lindo, claro que esto duraba poco, el lunes, con la primera pichanga en el colegio se acababa todo.

Ahora les cuento lo que pasó en primavera.  Fue a fines de septiembre, esa semana habíamos jugado muchas veces fútbol en el colegio y en el barrio donde vivíamos.  Todas las tardes se juntaban varios niños a jugar en la calle, era bien divertido, jugábamos al pillarse, a la escondida, al paquito ladrón y otros, pero el juego que más le gustaba a Manuel era el fútbol.  Había sido una semana bien agotadora, así que ese día viernes yo no daba más de cansancio y estaba preocupado porque la suela del derecho se estaba soltando, pero Manuel seguía y seguía jugando, no paró hasta que mí suela se soltó.  Manuel al ver esto corrió hasta la casa, tomó una tijera, cortó mí suela y volvió conmigo a jugar a la calle. Eso sí que me dolió, yo nunca esperé de él algo así.  Cuando su mamá llegó y se dio cuenta de lo que había hecho lo retó, yo me alegré, él se lo merecía.  Al día siguiente que era sábado, a Manuel lo dejaron castigado, sin salir de la casa, su mamá me tomó y me llevó donde un caballero que yo no conocía y le dijo -media suela por favor y ¿para cuándo podrían estar listo?-, y agregó, -son los únicos que tiene mi hijo para ir al colegio-.  El señor le contestó que -se los tendría listos el lunes en la tarde-, así que yo pasé ese fin de semana, en ese lugar extraño y no supe que pasó con Manuel hasta que volví a casa el lunes, y por eso yo no fui al colegio ese día.

El último día que fui con Manuel al colegio, fue bien especial, esa vez fuimos con su mamá pero en la tarde.  No entramos a ninguna sala de clase, estuvimos en el patio del colegio. Todos los niños estaban ahí, el único que había ido solo con su mamá era Manuel.  Nunca supe que pasó con su papá.

Manuel estaba nervioso, sentado junto a sus compañeros, movía todo el tiempo sus pies, yo me estaba cansando y aburriendo cuando de repente lo nombran y él se para, sube unos escalones y le entregan un diploma por ser el primero de su clase.  Bajó tan rápido que me hizo tropezar y casi nos caímos, corrió hasta donde estaba su madre y le entregó a ella su diploma.  Antes de volver a su asiento, lo llaman de nuevo y le entregan otro diploma, por ser el mejor compañero.  Ahora sí que estaba feliz, pero más contento se puso cuando su mamá nos llevo hasta un lugar, que creo que se llamaba Ravera, para que se sirviera una pizza como premio por sus diplomas.

Pocos días después, su mamá me tomó entre sus manos y mirándome con cuidado dijo, -estos zapatos todavía están buenos y a lo mejor le pueden servir a un niño pobre-.

Desde ese día vivo en el ropero, esperando que me lleven a otra parte, con otro niño y ojalá que me cuide como Manuel. Fue un buen año.

A PANCHI CASTILLO

Su nombre de pila es Francisco. Además se le conoce como Pancho, Panchi, Pac. Tiene la capacidad sorprendente de responder ágilmente a cualesquiera de esos nombres, apodos o sobrenombres. Quiero destacar lo de ágilmente, porque es lo único que está capacitado de hacer con rapidez debido a sus más de 100 kilos de peso, que traslada calmadamente de un lado a otro.

A Panchi lo conozco por más de 50 años. Al momento de conocernos me dijo, -tú debes ser el Flaco-, si, respondí. En seguida me preguntó -¿qué equipo te gusta?-, yo soy hincha de la “U”. Él agregó -entonces vamos a ser amigos-. Estrechamos las manos y desde esa fecha, hemos estado, dependiendo de las circunstancias de la vida en más o menos contacto y siempre, hasta ahora, seguimos siendo amigos y ambos hinchas de la “U”.

Panchi es periodista de profesión. Una vez me dijo, –nunca dejes que la verdad eche a perder una buena historia-. Yo quiero contar algo de mi historia con Panchi. No vayan a pensar ustedes que voy a decir mentiras, por ningún motivo. Tampoco es mi intención, echar a perder lo que espero sea una buena historia.

Decir que Panchi es un hombre buen mozo, sería una mentira. Tampoco es feo. Digamos entonces que, desde el punto de vista físico tan solo es. Este hecho, fue uno de los tantos misterios que más le costó descifrar y entender a la familia de su esposa. Especialmente a las tías. No podían entender que su sobrina, estudiante de odontología, muchacha delgada, alta, buena moza, encantadora, con un color de pelo rubio que hasta el día de hoy, a pesar de los años transcurridos aún le queda bien, estuviera pololeando con este ser. Para esta familia conservadora, descendientes directos de españoles, este era un ser que venía como de otro planeta, cuando tan sólo había llegado de Lautaro. Digamos también, que él no ponía mucho de su parte para agradar a la familia. Quería imponer su estilo. -Podría por lo menos antes de entrar a la casa, tener la precaución de meterse la camisa adentro del pantalón-, le escuché decir a un tío de su futura esposa. En otra oportunidad, conversando con quien sería después su suegro, me dijo, -Panchi sufre de la enfermedad llamada juventud, cuya sanación viene sólo con los años-. Además agregó, -si uno no es rebelde e idealista cuando joven, nunca lo será-. Punto a favor de Panchi. Es que él traía consigo la religión demócrata cristiana, creyente absoluto de la Patria Joven. Yo no lo vi, pero me contaron que Panchi, junto a otros miles de jóvenes estuvo aquel 21 de junio de 1964 en el parque Cousiño (hoy parque O’Higgins), escuchando las palabras memorables de Eduardo Frei Montalva “Pueblo de Chile: como en las antiguas gestas del descubrimiento de Chile, hemos tomado posesión de nuestra patria, en este gran abrazo del Norte y del Sur ………………..”. No era sólo la familia de ella, la que complicaba el esfuerzo que hacía Panchi para conquistar el corazón de la Marita, como él llama a su esposa. La Marita tenía dudas, sí, dudaba. La competencia era dura, difícil. Pero Panchi estaba enamorado y en ese estado ni el puelche lo podía vencer. Bailó cueca, refalosa, valsecito chilote, sirilla, como el mejor bailarín del Bafona. Sacó a relucir toda su alegría, entusiasmo, sus historias entretenidas. Se encomendó a todas las machis y le pidió fuerza a los loncos que conocía. Así, un día de enero de 1967, casados por el civil y la iglesia, partió junto a su Marita a Pichidangui a pasar la luna de miel en un romántico hotelito ubicado a orilla de mar. Para alegría de muchos, entre esos yo, este año 2016 cumplieron 49 años de matrimonio.

Panchi lleva el periodismo en la sangre. No se si será un mito urbano, pero se dice que pensaba estudiar medicina. Eso sería equivalente a que yo hubiera pensado en entrar al seminario. En mi opinión, descubrió su vocación cuando a raíz del terremoto y maremoto de Valdivia, ocurrido el 22 de mayo de 1960, tuvo la oportunidad de acompañar al ejército norteamericano hasta la zona de catástrofe. Ahí, debe haber sentido la necesidad de narrar lo que había sucedido. Cuando le pregunté cual había sido su rol en ese contingente, me dijo, -traductor, intérprete-. Ahí está su otra faceta de periodista. En esa época la única palabra que Panchi pronunciaba bien en inglés era, Coca Cola. Sólo un periodista en ciernes, es capaz de desempeñar ese importante rol con tan pocos recursos, salir indemne y premiado.

Por medio de su profesión, Panchi ha podido satisfacer sus otras dos pasiones, el fútbol y el amor por la “U”. Ha sido testigo privilegiado de varios mundiales de fútbol. En cuanto a su amor por la “U”, recuerdo dos situaciones especiales.

Sábado, 27 de enero de 1968. A las 22 horas se daba inicio en el Estadio Nacional al partido de fútbol entre el Santos de Brasil con Pelé a la cabeza, contra Universidad de Chile comandada por Leonel Sánchez. A la misma hora, en una casa señorial de la calle Carrera, se celebraba la fiesta de matrimonio de una prima hermana de la Marita, su confidente, la mejor amiga. La fiesta estaba muy buena, la comida excelente, los viejos todos contentos, bailando y bebiendo. Yo casi me había olvidado del partido de fútbol. Veo a Panchi caminar hacia mi y juro por el mismísimo Dios, que no creo que exista, que él se iba transformando. Mientras se acercaba, le aparecieron unas orejas largas, después una cola que terminaba como en una punta de lanza y en la mano llevaba un tridente. Cuando llegó a mi lado, me tomó de un brazo y me dijo, -Flaco, vamos a comprar cigarrillos-. Inocente yo le digo, -por aquí está todo cerrado-. Él agrega, -cierto, pero en el Nacional venden-. Dimos el aviso correspondiente. El suegro nos pidió una cajetilla de Lucky y el tío Cheno una de Cabañas negro, de esos ovalados. Partimos raudos al estadio, tan rápido como lo permitía una burrita del año 28, propiedad de Panchi. El partido estaba por comenzar. Nos saltamos dos luces rojas. Nos instalamos en el sector de Tribuna Pacífico. Algunas personas nos señalaban y decían, –seguro que estos giles se arrancaron de un matrimonio-. 50.000 personas en el estadio y nosotros los únicos giles de terno y corbata. Ganó la “U”, 2 a 1, con goles de Carlos Campos y Pedro Araya. Terminado el partido, volvimos alegres, contentos, felices, escuchando en la radio portátil las entrevistas, comentarios y repetición de los goles. Nos saltamos cuatro luces rojas, había que llegar pronto, con la esperanza que no hubieran notado nuestra larga ausencia. Estacionamos el auto. Nos bajamos, nos miramos y al unísono dijimos, -hueón nos olvidamos de comprar los puchos-. Ruego a todos los santos, en cuya existencia tampoco creo, que si la Marita lee esto no vuelva a retar a Panchi. Todo fue por una buena causa, aunque dudo que haya mujer que lo entienda y menos en las circunstancias que ocurrió.

En otra ocasión, un día domingo de un mes de invierno de un año que no recuerdo, en el principal recinto deportivo del país jugaban por el campeonato nacional la “U” y otro equipo, cuyo nombre está en el olvido, un partido intrascendente para efectos del campeonato. Pero sólo para esos efectos, porque para un hincha de la “U” no existen los partidos de ese tipo. Llovía y llovía. Nos cubríamos de la lluvia con un solo paraguas. Considerando la humanidad de Panchi, a mi me tocaba no más de 1/8 de la cobertura de ese implemento. Las condiciones climáticas y la importancia del encuentro, seguramente hicieron que de acuerdo a lo informado por el locutor del estadio, los espectadores controlados fueran sólo 80 (ochenta). Tres razones me mantuvieron ese día en el estadio. Nos habíamos ido en el auto de Panchi, irme solo significaba caminar varias cuadras hasta encontrar locomoción. En segundo lugar, el paraguas era propiedad de Panchi. Pero lo más importante es que jugaba la “U”. Ustedes pueden pensar que esto es un invento mío, o bien que lo soñé. Existe un testimonio fotográfico de este hecho que fue publicado en el Mercurio donde aparecemos Panchi y yo, con una nota a pie de foto que decía algo así como “lo que es ser hincha de fútbol”.

Los padres de Panchi vivían en una casa en Pedro de Valdivia, donde está la plaza Zañartu, a pocas cuadras del Nacional. Varias veces después de los partidos, lo acompañé a visitar a su madre. En esos años también vivían ahí sus dos hermanos menores, Patricio y Marcelo. Una de esas tardes, la madre de Panchi se sentó al piano. Patricio o Patica como también se le conoce, tomó la guitarra e interpretaron varias canciones. Después, siempre que íbamos a su casa tenía la esperanza de escucharlos cantar juntos. Al Patica lo vi cantar y tocar charango con el Quilapayun, del cual fue uno de los fundadores. En las últimas canciones los acompañó Víctor Jara, en esa época director del Quila. Muchos años, siglos después, tuve el gusto y alegría de tener de invitados a Panchi y al Patica, compartir con ellos, la Marita y mi familia un asado en mi casa.

Francisco Castillo Morales, ha ejercido la profesión de periodista desde que estudiaba en la Católica. En esa época trabajaba en la Voz, pasquín que difundía las ideas demócrata cristianas. Trabajaba hasta tarde en la noche, tal vez por eso, más los amigos y sus actividades como dirigente estudiantil, tanto de la escuela de periodismo como de la FEUC (Federación de estudiantes de la Universidad Católica), le impedían asistir a la clase de la primera hora que se impartía en su escuela. Perdía el año por inasistencias. Para evitar que lo expulsaran, tuvo que elevar a la dirección de la escuela una solicitud de clemencia. No se si él tiene copia de ese documento. Entiendo que la solicitud fue llevada por el director, al vice canciller de la universidad, éste a la Nunciatura quien, finalmente, se la entregó al Papa. El Papa, leyó la solicitud de clemencia frente a la curia romana (fue citada de urgencia para tratar este caso de excepción), quienes por unanimidad de sus miembros, al escuchar el tenor de la carta decidieron que este país ubicado al fin del mundo se merecía contar entre sus habitantes con este profesional del periodismo (fuentes bien informadas indicaron, que por primera vez se escucharon tantas risas y aplausos en una reunión de la curia romana).

Panchi ha ejercido con éxito su profesión en distintos medios de comunicación.   Televisión (Canal 13, TVN, Chilevisión, UCV TV, La Red). Diarios o semanarios (La Voz, Ercilla, Hoy, La Epoca). Radio (Chilena, Cooperativa). En su currículum profesional, constan varias medallas (o estrellitas) obtenidas cada vez que lo despidieron de algún medio de comunicación, por defender la libertad de prensa. Actualmente trabaja en Cambio 21. Yo estoy jubilado, escribo esta historia antes que, sin que me percate, entre a mi hogar el ladrón de los recuerdos y me olvide que con Panchi seguimos siendo amigos e hinchas de la “U”.

REGRESO DE VACACIONES

Estimadas seguidoras y seguidores de mi blog, espero que hayan tenido y disfrutado de excelentes y reparadoras vacaciones que les permita enfrentar este nuevo período normal de actividades con entusiasmo, renovados bríos, energía positiva, buena onda y alegría.

Con el fin de ayudar en algo en este aterrizaje forzoso de volver a lo cotidiano, a continuación encontrarán ustedes para los dos siguientes meses, algunos temas que pueden ser de su interés.

MARZO

  • A los olvidadizos les recuerdo que su hijo(s) y/o hija(s) entran al colegio.
  • De regreso de vacaciones, el Consejo General de la UDI decidirá nombrar a José Miguel Insulza miembro ad honorem del partido, por decir que Longueira es un hombre de estado. El único que no estará de acuerdo, y aseguró que no es por envidia, será Jovino Novoa. En su argumentación indicará que él tendría los mismos o más méritos que Longueira, mal que mal he sido presidente del Senado.
  • Ignacio Walker, en una entrevista al diario El Mercurio, le recordará a Andrés Zaldívar que Ricardo Lagos no pertenece al partido Demócrata Cristiano. Zaldívar responderá que sólo estaba juntando los ingredientes para una nueva receta de cocina. En esa misma fecha, el presidente de la DC se encontrará en misión oficial en Europa presenciando el encuentro de la Champions League entre Barcelona de Bravo y el Arsenal de Sánchez. En el aeropuerto indicará que se debe apoyar a los chilenos en el extranjero.
  • Se debe pagar el permiso de circulación. No le da derecho a reclamar por el mal estado del pavimento ni siquiera en la comuna donde usted pagó, así que no pierda el tiempo mandando cartas a ningún diario por este tema. No deje este trámite para última hora, se lo recomiendo.
  • La última semana del mes, el precio de la carne disminuirá en la misma proporción que sube la del pescado. La FNE analizará si esto es un nuevo caso de colusión, ahora entre el pescado y la carne. No confundir con el pecado de la carne. En esto último, la FNE no tiene pitos que tocar …….. por ahora.
  • Si aún tiene dinero y ganas de seguir de vacaciones, le recuerdo que el viernes 25 de marzo es feriado. Es recomendable hacer las reservas correspondientes con anticipación. El siguiente feriado, en día laboral, será el lunes 27 de junio.

ABRIL

  • Si usted es propietario de algún bien inmueble, se debe pagar la primera de cuatro cuotas de las contribuciones.  En el caso, que el impuesto que usted page por este concepto, sea mayor del que paga una empresa minera, se debe tan sólo al hecho que sus ingresos estimado contribuyente, son muchísimo menores que los de la minera.
  • Se debe hacer la declaración de renta. Se recomienda no incluir boletas truchas. La pista está pesada y resbaladiza.
  • En conferencia de prensa el Fiscal encargado del caso SQM señalará que, considerando la cantidad ingente de correos electrónicos a revisar, más de 92 mil que sirvieron de base para que la auditora Shearman and Stearling preparara un informe que dio cuenta de los pagos ilegales a políticos, y que además debe revisar otros 3,5 millones de mails, ha decidido sin temor a equivocarse, imputar a todos los senadores y diputados en ejercicio por emitir boletas ideológicamente falsas. Agregará, que de esta forma el estado se ahorrará dinero suficiente como para construir 1.238 viviendas sociales. Declarará que esta decisión se basa en un estudio estadístico realizado por expertos, ya que habiendo revisado los primeros 1.000 correos, escogidos al azar, en todos ellos aparecía el nombre de algún político o bien de personas vinculadas a ellos como cónyuge, hijos, hermanos, tías abuelas e incluso familiares ya fallecidos. Los únicos diputados excluidos de esta decisión de la fiscalía, serán los de la bancada estudiantil, quienes, además, todavía están pagando el CAE.
  • A su arribo al país, el presidente de la DC declarará que esta medida de la fiscalía le parece arbitraria e inconstitucional y que recurrirán al Tribunal Constitucional. También aprovechará de aclarar que, la estadía en Europa de su esposa, hijos y nietos, fueron solventados por él. Esto a raíz de declaraciones de algunos personeros de la oposición que lo único que pretenden es enlodar su nombre y el de su familia, agregará. Por último dirá que quería recordarles a todos los chilenos y chilenas un antiguo adagio, -Los terremotos pasan, los gustitos quedan-. Ante esto los periodistas se mirarán extrañados, no entenderán nada. Yo tampoco.

Amigas y amigos, si ustedes no han entendido mis comentarios relacionados con la contingencia política significa que han disfrutado de sus vacaciones, no han leído los periódicos, lo que les ha permitido desconectarse de asuntos que no tienen ninguna importancia en nuestra vida diaria.

En cuanto a mi, espero entregarles en el transcurso del año nuevos cuentillos y discursillos para ayudarlos a conciliar el sueño y entretener, misión casi imposible, a mis lectores aburridos.

Nos vemos pronto y gracias por su atención.