Mi amigo Perico de los Palotes

Nuestras madres vivían casa por medio y eran muy amigas, se habían criado juntas. Tenían tres meses de diferencia; la mía había nacido un veintidós de marzo y la de mi amigo —Ernestina de nombre— el mismo día pero de junio.
Físicamente eran muy parecidas, tanto así que mucha gente pensaba que eran hermanas. Ellas no hacían mucho para disipar esa duda, por el contrario, la fomentaban y lo que le pasaba a una le sucedía a la otra. Así que a nadie le extrañó que se embarazaran en la misma época y, que ambas, comenzaran al mismo tiempo con los síntomas de parto.
Fue mi padre el que llevó a las dos mujeres al hospital —el progenitor de mi amigo desapareció en cuanto la tía Ernestina le dijo que se había embarazado y después de ver su reacción, lo mandó a un lugar bien preciso.
—No te imaginas lo que fue entrar juntas a Urgencia del hospital, cada una tomada del brazo de tu padre —me lo contó muchas veces mi madre.
—Este embarazó a las dos hermanas y al mismo tiempo, era lo menos que pensaban —agregaba casi siempre la tía Ernestina y ambas se miraban con algo de complicidad.
Así que con mi amigo nos criamos juntos hasta que cumplimos veinte años. De ahí en más, la vida nos llevó por caminos distintos. Claro que de vez en cuando me llamaba por teléfono.
—¿Otra vez Perico? —le preguntaba en cuanto escuchaba su voz.
—Sí hermano, solo unos días —y se alojaba en mi casa, a veces largas temporadas. Es que mi amigo tiene un carácter complejo, por decir lo menos, y sus parejas, al igual que a su padre, terminan por mandarlo a un lugar bien preciso.
Llevaba bastante tiempo sin saber de él, de hecho ya estaba por llamarlo asumiendo que aún seguía en España, cuando en mi celular apareció su nombre.
—¿Otra vez Perico?
—Hermanito lindo, esta vez no. Al fin encontré el lugar para vivir, de aquí no me muevo más y de seguro está también mi padre —hablaba exitadísimo mi hermano putativo.
—Cuéntame ahora ya: dónde, cuando y como, pero trata de calmarte.
—Primero el cuando: hoy en la mañana. Al llegar a este lugar y confírmar todo, esperé a una hora prudente para llamarte. Eres el primero y a lo mejor el único al que le interesa esta historia.
«Ahora el cómo: por casualidad. Resulta que ya llevo bastante tiempo recorriendo España, trabajando de marinero. Pues bien, joder coño, que anclamos en el puerto de Carchuna en Granada y mientras hacíamos el papeleo correspondiente veo un mapa de las distintas zonas costeras, y ahí estaba el lugar al que realmente mi vieja mandó a mi padre y tantas veces me han mandado también a mi: playa “LA CHUCHA”. Este es mi lugar, ya sabes donde encontrarme.

Un comentario

  1. Avatar de Fernando Varas
    Fernando Varas · abril 8, 2022

    Gracias por el dato, es bueno tenerlo en cuenta.
    Te adjunto datos básicos por si le interesa a algún otro amigo
    La Chucha es una localidad y pedanía española perteneciente a la entidad local autónoma de Carchuna-Calahonda, en el municipio de Motril, provincia de Granada, comunidad autónoma de Andalucía. Está situada en la parte central de la comarca de la Costa Granadina.

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