“No te compadecerás de él; sino que le harás pagar vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie”. Se aplica desde la antigüedad, por más que se diga que está en desuso, hoy la seguimos utilizando y como consecuencia vamos a terminar todos tuertos, con menos dientes, aumentarán los cojos y a muchos les faltará una mano.